Vestuario laboral
El correcto mantenimiento de las prendas ignífugas es indispensable para asegurarnos de que cumplen con su función; protegernos de un breve contacto con la llama y evitar la propagación del fuego. El lavado incorrecto puede afectar en el rendimiento y en la hechura de la prenda. Además, las prendas durarán mucho más si se lavan y limpian de forma adecuada. No te pierdas la infografía con 8 consejos sobre cómo lavar la ropa de trabajo ignífuga.
La ropa ignífuga está diseñada para aquellos trabajadores que sufran riesgos de calor, llamas, gran salpicadura o pequeña salpicadura en su entorno laboral. Nunca podrán usarse para la exposición durante un largo período al calor o las llamas, como por ejemplo el caso de los bomberos, estos utilizan otro tipo de vestuario laboral ignífugo. Deberemos tener claro que la función de los trajes ignífugos es proteger, sólo, de un breve contacto.
Dentro de la política de prevención de riesgos laborales se debe tener muy en cuenta la climatología a la que van a estar expuestos los trabajadores. Como vimos en el post anterior, trabajar con frío y humedad puede acarrear consecuencias altamente lesivas para la salud, es por ello tan importante tratar las condiciones atmosféricas como cualquier otro agente de riesgo. En la siguiente infografía os mostramos una guía, basada en la normativa vigente, para seleccionar las prendas de protección contra el frío más adecuadas.
En la mayoría de los casos el frío no es considerado como un agente de riesgo que amenaza la salud y la seguridad de los trabajadores, estamos acostumbrados a pasar frío en nuestra vida cotidiana y, en consecuencia, adoptamos medidas de nuestro día a día para solucionar el frío en la jornada laboral. Tanto el frío como la humedad en el trabajo debe de ser tratado como cualquier otro agente de riesgo y por tanto, debe de ser abordado con las medidas preventivas adecuadas en base a las normas UNE-EN 342:2004 y EN UNE-EN 14058:2004 que lo regulan.
