Seguridad en fundición y soldadura de acero: prevención de exposición a las sustancias peligrosas más comunes

La fundición y la soldadura de acero son procesos fundamentales en la industria, pero también conllevan una serie de riesgos que no deben subestimarse. Durante estos trabajos, los operarios están expuestos a sustancias peligrosas que pueden afectar seriamente a la salud si no se toman las medidas adecuadas. 

Estas sustancias están reguladas por legislación europea y española sobre riesgos químicos, como el Reglamento REACH y el CLP a nivel europeo, y el RD 665/1997 en España, que establecen límites de exposición, obligaciones de control y medidas preventivas que deben aplicar las empresas.

Para protegerse frente a estas sustancias, los trabajadores deben utilizar equipos de protección individual (EPI) certificados según normas EN, que garantizan que las mascarillas, cascos, guantes y otros dispositivos cumplen los requisitos técnicos de seguridad necesarios para cada riesgo químico o físico.

En este artículo te contamos cuáles son las sustancias más habituales en la fundición y soldadura de acero, cómo se puede producir la exposición y qué medidas tomar para protegerse de forma eficaz.

Sustancias peligrosas en la fundición y soldadura de acero

En los talleres y plantas de producción de metales, es frecuente encontrarse con gases, polvos y humos que pueden ser dañinos. Las sustancias más comunes y peligrosas son:

  • Berilio
  • Dióxido de carbono (CO₂)
  • Cromo y cromo hexavalente
  • Plomo
  • Manganeso
  • Hidrocarburos aromáticos (PAHs)
  • Dióxido de azufre (SO₂)

1. Berilio

  • Inhalación: polvo y humos que aparecen al soldar, cortar, pulir o taladrar aleaciones con berilio.
  • Contacto con la piel u ojos: puede atravesar la piel y provocar heridas.
  • Ingestión: ocurre al comer, beber o fumar con las manos contaminadas.

¿Sabías que... Los trabajadores también están expuestos al riesgo de inhalar el aerosol de las sales de berilio?

La exposición al berilio también puede ocurrir cuando la piel está expuesta a sales solubles y elementos metálicos / astillas cuando se trabaja con metales y aleaciones que contienen berilio.

2. Dióxido de carbono (CO₂)

  • Inhalación: se libera como subproducto en hornos y procesos de combustión.

  • Contacto con la piel y los ojos: en forma líquida o sólida puede causar quemaduras.

  • Dato importante: los soldadores son un grupo con mayor riesgo de sufrir problemas respiratorios.

3. Cromo y cromo hexavalente

  • Inhalación: al trabajar con metales recubiertos o galvanizados que contienen cromo.

  • Contacto con la piel: especialmente dañino en estado líquido.
  • Ingestión: al manipularlo sin medidas de higiene.

Los procesos de alta energía, como cortar, esmerilar y pulir metales, también pueden crear partículas de metal y óxidos metálicos y estos también se pueden inhalar fácilmente. Los empleados también pueden estar expuestos si trabajan con metales galvanizados o metales con un recubrimiento superficial que contiene cromo o cromo hexavalente. También pueden crearse sustancias, nieblas o vapores de cromo y cromo hexavalente en otros entornos industriales, por ejemplo, al manipular o utilizar sustancias químicas que contengan estos elementos, en forma de polvo o líquido.

4. Plomo

Los procesos de alta energía pueden liberar pequeñas partículas de metal y óxidos metálicos, que luego se pueden inhalar fácilmente. En otras situaciones industriales, se pueden crear vapores, nieblas o polvo de plomo, por ejemplo, al manipular productos químicos en polvo o líquidos que contienen plomo.

  • Inhalación: humos y polvo que se generan al procesar plomo y sus aleaciones.
  • Contacto con la piel: puede penetrar y causar daños.
  • Ingestión: el riesgo principal es llevarlo a la boca sin querer, por ejemplo al comer con las manos contaminadas.
  • Consejo práctico: reforzar los hábitos de higiene (lavado de manos, cambio de ropa y duchas tras la jornada).

5. Manganeso

  • Inhalación: polvo y humos presentes en soldadura y mecanizado.
  • Contacto con la piel u ojos: más peligroso en estado líquido.
  • Ingestión: por contaminación en las manos.

¿Sabías que… El manganeso se utiliza en electrodos y materiales de soldadura, lo que incrementa la exposición en los talleres?

6. Hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs)

  • Inhalación: durante procesos como soldar, cortar o pulir.
  • Contacto cutáneo: muy dañinos en estado líquido, ya que atraviesan fácilmente la piel.
  • Ingestión accidental: al no seguir medidas de higiene básicas.

7. Dióxido de azufre (SO₂)

  • Inhalación: gas que aparece en muchos procesos de producción de metales.
  • Contacto cutáneo/ocular: en estado líquido puede dañar seriamente la piel.

Cómo protegerse frente a estas sustancias

La seguridad en la fundición y soldadura depende tanto de la empresa como de los propios trabajadores. Estas son cuatro claves a tener en cuenta:

1. Identificar riesgos

Es fundamental hacer una revisión completa y exhaustiva del lugar de trabajo para detectar qué sustancias están presentes y cómo reducir la exposición desde el origen (ventilación, extracción localizada, sustitución de materiales…).

2. Usar equipos de protección individual (EPI)

Los EPI son la última barrera contra los contaminantes. En soldadura y fundición se utilizan:

  • Mascarillas y respiradores
  • Cascos de soldadura con protección respiratoria
  • Sistemas de filtración con suministro de aire
  • Equipos motorizados de protección respiratoria

No todas las sustancias requieren la misma protección: trabajar con plomo o berilio, por ejemplo, demanda sistemas avanzados de respiración.

3. Formación del personal

Cada trabajador debe saber:

  • Qué sustancias hay en su entorno.
  • Cómo usar, ajustar y mantener los EPI.
  • Qué hacer si detecta fallos en su equipo de protección.

4. Mantenimiento regular

Revisar y reparar los equipos de protección es fundamental para asegurarse de que cumplen correctamente su función. Un mantenimiento regular no solo prolonga la vida útil de los EPI, sino que también evita fallos que podrían poner en riesgo la salud del trabajador. Inspeccionar filtros, comprobar ajustes y sustituir piezas dañadas son pasos esenciales para garantizar una protección real y continua frente a las sustancias peligrosas presentes en la fundición y la soldadura.

La fundición y soldadura de acero son actividades imprescindibles en la industria, pero implican un contacto continuo con sustancias muy dañinas para la salud. Con buenas medidas de prevención, formación y uso adecuado de EPI, los riesgos pueden reducirse significativamente, garantizando la seguridad de los trabajadores en cada etapa del proceso.

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